El amor es siempre amable. El miedo es siempre rudo. Con el miedo nos
llenamos de obligaciones, de expectativas, perdemos el respeto, evitamos la
responsabilidad y sentimos
lástima.
El amor es incondicional. El miedo está lleno de condiciones. En el camino
del miedo, te amo si permites que te controle, si eres bueno conmigo, si
te ajustas a la imagen que he creado de ti. Construyo una imagen de cómo deberías
ser, y dado que no eres y nunca serás como esa imagen, té juzgo por esa razón y te
declaro culpable.
En muchas ocasiones, incluso llego a sentirme avergonzado de ti
porque no eres lo que yo quiero que seas. Si no te ajustas a la imagen que yo he creado, me
avergüenzas, me Enfureces, no tengo la menor paciencia contigo. Sólo finjo ser
amable. En el camino del amor no hay ningún «si»; no hay condiciones. Te amo sin que haya
razones ni Justificaciones de por medio. Te amo tal como eres y eres libre de
ser tú mismo. Si no me gusta tu forma de ser, entonces será mejor que busque a alguien
que sea como a mí me guste. No tenemos el derecho de cambiar a nadie y nadie tiene el
derecho de
cambiarnos a nosotros. Si cambiamos será porque nosotros queremos
cambiar, porque no
queremos seguir sufriendo.
Finalmente, si eres consciente de que nadie más puede hacerte feliz y
de que la felicidad es el resultado del amor que emana de ti, experimentarás la
gran maestría de los
toltecas, la maestría del amor.
Un libro súper recomendado, pronto estaré dando mas extractos del mismo.
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